¿Cómo volver a tu esencia?

Hice una encuesta por mi Instagram sobre cuál tema les gustaría que profundizara y ganó “¿como volver a tu esencia?”. Cosa que me encanta, porque entiendo porqué nos sentimos asi, y eso habla directamente de que queremos hacer algo por conectarnos más con nuestra divinidad, y por ende habla de como estamos despertando al sagrado femenino.

Pero, vamos por partes: ¿qué es la esencia? La esencia la podemos definir como ese sentimiento de pertenencia a algo más grande que nosotras, que somos nosotras mismas. Es esa divinidad en nosotras que nos hace sentir “centradas” y “alineadas” con los planes del Universo. Es ese estado en el que nos sentimos perfectamente conectadas con esa energía divina y que a su vez significa que estamos perfectamente conectadas con nosotras mismas.

En la vida pasan cosas (a diario) que hacen que nos desconectemos; circunstancias, “problemas”, situaciones que nos hacen desbalancearnos y por tanto perder el foco de lo que realmente somos (esa luz y esa divinidad que somos). De hecho, es posible pasar años sintiéndonos asi, sintiéndonos sin propósito, sintiendo que no somos nosotras mismas.

La verdad es que todas pasamos por esto, algunas sabemos como regresar otras perdemos el control total y dejamos que “la vida” nos arrastre hacia donde quiera. Volver a tu esencia significa empoderarte y tomar las riendas de tu vida otra vez, volver a esa luz, encontrar el propósito que te mueve, pero… ¿cómo lo logramos?

Aquí te dejo algunos consejos que me ayudaron y me siguen ayudando a volver a mi esencia cada vez que lo necesito:

  1. Realizar una actividad que te recuerde algo que te gustaba hacer en la infancia. Para mi es la música y bailar. Cuando yo escucho música (sobre todo canciones que me recuerden cosas bonitas o me hagan sentir emociones sublimes) o me conecto con la danza (con el baile en cualquiera de sus formas) allí vuelvo a mi esencia. Yo soy más auditiva y por eso la música me conecta inmediatamente, pero quizás tu seas más visual y te conectes con alguna película que te recuerde tu infancia o quizás seas más de acción y lo tuyo es realizar una actividad como escalar o nadar. O quizás es todo eso junto. De niñas siempre sabemos cuáles son esas actividades que nos encanta hacer. Haz algo que te ayude a recordar ese sentimiento de sentirte niña otra vez, esa inocencia y esa convicción de que estabas siendo sostenida y eras feliz sin importar que.
  2. Hacer tiempo para estar contigo misma. Hacerse una rutina de día o de noche (dependiendo de que tipo de persona seas) o las dos, puede ayudarte a volver a ti. A mi me ayuda mucho establecer unos minutos al día para hacer algo que me gusta y tener tiempo de reflexionar sobre mi día, leer, ver algún video o siemplemente prepararme un rico desayuno. Toma unos minutos al día para estar contigo misma, siempre. No dejes que el día a día te consuma, haz algo que te conecte contigo misma, un espacio solo para ti.
  3. Rodearte de gente que te quiera y te haga sentir bien. Puede ser tu familia o tus amigos de la infancia. Me refiero a personas que te quieran y te conozcan super bien, con las que te puedes sentir tu misma, con las que salga a relucir tu verdadera personalidad. Llora, rie o simplemente comparte con ellas. Estar rodeada de las personas que te aman te hará sentir apreciada, sostenida y por ende te recordará tu verdadera esencia y sera más fácil volver a ella.
  4. Ritualizar. De vez en cuando es bueno, así como establecer una rutina, realizar rituales que representen algo para ti. Y no me refiero a un ritual religioso. Todos los días hacemos rituales, por ejemplo, cepillarnos los dientes es un ritual, celebrar un cumpleaños y soplar la vela es un ritual. La idea es que tu misma crees un ritual para ti, que te permita entrar en contacto contigo misma. Por ejemplo, yo me doy baños largos en la tina con Luna Llena. Me encanta llenarla de sales, aromas y flores, prender velas, poner música y quedarme ahi tranquila reflexionando. Un ritual puede ser todo lo que tu quieras hacer de el. Puedes ponerte creativa y si quieres en otro artículo podemos profundizar sobre ellos y hacer un brainstorm juntas. Hay  mucho que decir.
  5. Meditar. La meditación es un must en esto de volver a tu esencia. Y no, no hay que tenerle miedo. Se que hay muchas preguntas en torno a la meditación y a veces sentimientos de frustración, si es que lo has intentado sin éxito. La verdad es que la meditación no tiene porque ser tan complicada, es algo más fácil de lo que todas asumimos. Yo cuando empecé a meditar, lo hice a través de la música; como les contaba antes, me conecto muy fácil con ella. Pero en este caso, lo hacía a través de música de meditación o meditaciones guiadas (que es la mejor manera para empezar a meditar).  Mientras más lo hacía (todos los días, a veces hasta dos veces al día) más rápido lograba volver a conectar conmigo misma y disminuir cualquier tipo de angustia, ansiedad o tristeza. Meditar me permitía ir a un lugar donde me sentía segura y protegida. Es tan fácil como conectar con tu propia respiración y darte cuenta que como es adentro es afuera y que todas estamos siendo sostenidas (siempre) por una fuerza que es mucho más grande de lo que pensamos, una fuerza de la que todos formamos parte, que es de donde venimos y es hacia donde vamos. Un lugar donde no existen los miedos, donde somos felices y es maravilloso entender que siempre, siempre podemos volver a el, porque la verdad es que nunca nos fuimos, siempre estamos conectadas.

Amanda Rezende

@mandybeautifly

Photo by Miguel Bruna on Unsplash

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